El efecto
Zendesk
AI: marcas reales, resultados reales, impacto extraordinario
Imagina lo siguiente: uno de tus clientes recibe un producto dañado. Se trata de un artículo que necesita para un viaje internacional… y mañana es el día de partida. Tu cliente, con preocupación, se pone en contacto con tu compañía para solicitar ayuda. Tu agente de atención al cliente, auxiliado por un copiloto IA, pone manos a la obra: tras ofrecer una disculpa, envía un nuevo artículo que llegará al domicilio del cliente antes de que salga al aeropuerto.
Tras recibir las buenas noticias, tu cliente, de muy buen humor, va a su café local. Se compra un café y también pide uno para la siguiente persona en la fila. Este acto de generosidad alegra el día de esa persona y del dueño del café, quienes a su vez continúan con la cadena de favores.